Análisis de la segunda temporada de Daredevil

7 minutos

Hace 13 años, en 2003, Fox lanzó una de las películas más insípidas que un servidor pueda recordar en el género de los superhéroes. Hablo de Daredevil (2003), la cual protagonizó Ben Affleck (al que pronto veremos en la piel de Batman) con muy poca suerte. El guión o el reparto quizás no fueron los adecuados para tratar a uno de los mejores personajes de La Casa de las Ideas y la película pasó por nuestras vidas con más pena que gloria.

Pero si algo bueno tuvo este primer y errado acercamiento al diablo de Hell’s Kitchen fue la precaución que demostraron Marvel y Netflix cuando, en octubre de 2013, anunciaron la producción de cinco series conjuntas, siendo la primera la que contaría los orígenes de Daredevil.

Esta precaución se tradujo en una primera temporada magnífica, que sorprendió a todos y cada uno de nosotros. Un genial Charlie Cox nos acercaba a los pensamientos de Matt Murdock/Daredevil, junto con su némesis Wilson Fisk alías Kingpin, interpretado por Vincent D’Onofrio de manera brillante. Acompañados de un gran elenco de secundarios y una trama que enganchaba desde el primer minuto, Daredevil recibió grandes elogios tanto de los fans como de la crítica especializada. Aquí podéis leer el análisis que hicimos en su momento de esa primera temporada.

Confirmada una segunda temporada tras el éxito de la primera, no parecía una tarea sencilla para los guionistas de esta ficción igualar lo que habían conseguido pero… no han logrado igualarlo, lo han superado con creces. Y tranquilos, podéis leer sin miedo a los spoilers.

La segunda temporada nos muestra a un Daredevil ya establecido en Hell’s Kitchen, con su característico traje rojo que vimos al final de la primera temporada, en constante lucha con las bandas mafiosas que intentan ocupar el vacío de poder que provocó el arresto de Wilson Fisk. Pero todo comenzará a complicarse cuando un nuevo justiciero, mucho más violento y agresivo, entre en escena. Estoy hablando de Frank Castle, más conocido por los fans de Marvel como The Punisher.

Una de las novedades de esta temporada, anunciada desde antes del estreno, es la aparición de este personaje, interpretado por Jon Bernthal (The Walking Dead) de una manera fantástica. No se quién terminó por escoger a este actor para el papel de Castle, pero ha acertado de pleno. Si bien, esta es la serie de Daredevil, hay ciertos momentos en los que Bernthal parece el protagonista, logrando fijar nuestra atención en todos sus gestos y acciones. Las apariciones de The Punisher aumentan el grado de violencia y el nivel de sangre que aparece en la serie, el cual no era poco ya de por sí.

Pero no todo lo que rodea a este personaje son pistolas y sangre ya que, a través de sus interacciones con Karen Page (Deborah Ann Woll), terminaremos empatizando con su dolor y llegando a entender las razones de su particular venganza. Deborah Ann Woll escenifica a la perfección la evolución que el espectador tendrá en su opinión acerca de The Punisher a lo largo de la temporada. Una vez más, nos quitamos el sombrero ante una de las mejores secundarias de la serie.

Otra novedad, y también previamente anunciada, era la aparición de Elektra Natchios (Élodie Young). Antiguo amor de Matt Murdock en sus tiempos universitarios, volverá a cruzarse en el camino del abogado, en lo que resulta un verdadero torbellino en la vida del justiciero enmascarado. Porque sí, Elektra también ha sido entrenado por Stick (Scott Glenn), el viejo maestro ciego que vimos en la primera temporada. Élodie Young da vida a un personaje ya interpretado en Daredevil (2003) y en Elektra (2005) por Jennifer Garner, sin haber recibido buena crítica por ello. En este caso, Élodie refleja a la perfección el dolor y la lucha interna de Elektra por intentar ser aquello que no es.

Otro acierto en el reparto que dará mucho que hablar en futuras temporadas. Elektra irá ganando peso en la trama según avance la temporada hasta llegar a ser una de las razones principales por las que Matt se enfrenta a La Mano, una asociación criminal del universo marvelita que nos recuerda a la Liga de Asesinos que aparece en las series de DC: Arrow, Flash y DC’s Legends of Tomorrow.

Y entre tanto personaje nuevo, Charlie Cox vuelve a encarnar de una manera soberbia a Matt Murdock/Daredevil. En esta temporada, Matt pasa por los mismos problemas que todo superhéroe de Marvel ha sufrido: la conciliación de su doble vida. Cox, una vez más, nos deja atónitos con la facilidad que muestra para meterse en la piel de Murdock y reflejar las dudas que muestra el protagonista durante gran parte de la temporada, ya sea acerca de la moralidad de lo que hace o de sus sentimientos por Elektra y Karen.

SPOILER
Y por si fuera poco, volvemos a ver junto a Cox en pantalla a Vincent D’Onofrio en su papel de Kingpin, demostrando la gran química que tienen ambos actores cuando comparten escena y porqué Wilson Fisk es el mayor enemigo de Daredevil. Tenemos villano para una tercera o cuarta temporada.

Las referencias al resto de las producciones de Marvel son constantes, sobre todo a la reciente Jessica Jones, contando con el cameo de Carrie Anne-Moss como Jeri Hogarth, la abogada que aparecía en la serie de la detective. También, se deja entrever el debate que existe en las calles sobre la presencia o no de los justicieros, lo que nos recuerda a la esperado Capitán América: Civil War (2016), que verá luz en unas pocas semanas.

Las peleas, uno de los aspectos más destacados de la primera temporada, tienen un punto más de coreografía y acrobacias, siendo mucho más estilizadas, pero sin perder la esencia de realismo que poseían y que tanto nos gustaba. Si en la primera temporada destacábamos una de ellas, en esta nueva entrega, y entrando en un pequeño spoiler, tengo que quitarme el sombrero ante el final del tercer capítulo. Daredevil vs The Dogs of Hell, muchos de ellos, en una escena que me atrevo a calificar como la mejor de toda la serie. Y la competencia no es poca.

En conclusión, estamos ante la continuación de una de las mejores series del año pasado. Y tiene pinta que volverá a ser una de las mejores de este 2016. Tenemos Daredevil, tenemos Punisher, tenemos Elektra y tenemos Hell’s Kitchen para rato.

“Daredevil ha sido una de las series que más me ha sorprendido. La segunda temporada tiene un salto de calidad terrible en comparación con la primera. Me quedo con el plano secuencia de la pelea en el final del 2×03. A pesar de estar en Marzo queda claro que el diablo rojo es una de las mejores series del año. Elektra es una de esas cosas que sólo te pasan una vez en la vida, esperemos que gane mucho protagonismo en la serie”.

Álvaro Corujo ( crítico de No stage fright)

“Daredevil se prueba a si misma con una segunda temporada llena de obstaculos y que acaba con algo mas que un sobresaliente. Accion, historia y guión capaces de dejar a Foggy Nelson a la altura de Frank Castle, con eso lo digo todo.”

Carlos Fernández ( crítico de No stage fright)

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Nacho Fernández

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